¡Camarero!, un cortado y uno con leche…

Publicado por Marta el 14/11/2008
2008
Nov 14

Finales de Enero. Los exámenes están a la vuelta de la esquina. Sí señores, tarde interminable de biblioteca y te estás durmiendo. Sales y te vas a la máquina, ¿qué hago? Pues me saco una coca-cola o me tomo un cafetito. ¿Efectivo? Según la persona (a mí personalmente no me hace nada ninguna de las dos cosas), pero si estas en ayunas, parece que te notas ligeramente más animada.


¿Qué tienen estas dos bebidas en común? Una sustancia llamada cafeína. Fisiológicamente podemos definir a la cafeína como un estimulante del Sistema Nervioso Central, que provoca sensación de fuerza, facilita la actividad intelectual, estimula la creatividad, facilitando la actuación de los conocidísimos neurotransmisores activadores, las catecolaminas (adrenalina y su prima la noradrenalina).


Muy bien, todo esto es muy bonito, pero, ¿cómo actúa? Existe una vía de señalización celular, la cascada de la adenilato ciclasa, que se estimula por dichos neurotransmisores. Tras entrar en contacto con su receptor, estimulan una proteína, la adenilato ciclasa, que se encarga de transformar el famoso ATP en AMPc (Adenosín Monofosfato en forma cíclica).


Este AMPc activara mil procesos, es un segundo mensajero muy importante. La cafeína es una inhibidora de la fosfodiesterasa (PDE), enzima que se encarga de desactivar el AMPc, lo que hace que todos los efectos de este segundo mensajero se incrementen al no poder ser desactivado, conclusión, que esta cascada se dispara, y con ella, todos las respuestas celulares a las que está asociada.


El consumo prolongado de cualquier sustancia puede crear adicción, y la cafeína no es ninguna excepción, aunque también, esta puede ser empleada como fármaco, en pastillas o inyectada, sugiriéndose incluso su uso para tratamientos contra el asma.


En resumidas cuentas, cada vez que le damos un traguito, ponemos a las células a trabajar sin parar, que es lo que deberíamos hacer nosotros, en época de exámenes…


Vaso de tormentas de FitzRoy (Stormglass)

Publicado por Antonio el 16/07/2008
2008
Jul 16
Advertencia: En este post se expone información de carácter didáctico e informativo (no se garantizan resultados) en la cual se abordan temas relacionados con el uso de productos químicos que pueden resultar peligrosos, no realice ninguna de las experiencias aquí expuestas y si decide hacerlo ha de saber que las realiza bajo su responsabilidad y que tendrá que tomar las medidas de seguridad oportunas.


El otro día en una interesante cena, un amigo me informó de la existencia de una cosa llamada Stormglass o traducido al castellano Vaso de tormentas, se trata de una estación meteorológica ideada por Robert FiztRoy capitán del HMS Beagle durante la expedición en la que Darwin se basó para posteriormente postular su teoría de la evolución, lo más interesante es que funciona por los cambios que sufre una disolución de nitrato de potasio, cloruro de amonio, agua destilada, alcohol y alcanfor; productos químicos de fácil acceso.


Tras ésto decidimos quedar para hacernos nuestro propio vaso de tormentas, ateniéndonos a que, por la escasa bibliografía que en Internet se encuentra, todavía no se sabe el mecanismo que permite predecir el clima con este sistema. Su autor sostenía que las variaciones de presión y temperatura que preceden fenómenos climatológicos influyen en la solubilidad haciendo o no precipitar cristales en la disolución y en función de como éstos lo hagan así será el tiempo.


Según la Wikipedia existen estudios en los que se sugiere que el funcionamiento se debe al efecto túnel pues a llegado a funcionar manteniéndose aislado de la atmósfera. He aquí un Expediente Iker.


Para construirlo unicamente se necesitan:


  • 2,5 g de Nitrato de potasio
  • 2,5 g de Cloruro de amonio
  • 10 g de alcanfor
  • 40 ml de etanol
  • 33 ml de agua destilada


Cuando tenemos los compuestos se disuelven las dos sales en agua y el alcanfor en el alcohol, realizando las disoluciones por separado, después han de mezclarse añadiéndo sobre la disolución de alcohol y alcanfor la de agua con las sales. La mezcla a de depositarse en un recipiente hermético, nosotros hemos utilizado unos tubos de ensayo que venden con su tapa.


El resultado es algo parecido a esto y su interpretación es la siguiente:


  • Si el líquido está transparente es que el clima será bueno (yo creo que tiene que estar transparente la mayor parte del líquido pues abajo queda algo de precipitado)
  • Si el líquido es turbio el clima será nuboso y puede que existan precipitaciones (muy obvio)
  • Si el líquido contiene puntos es que el tiempo será húmedo y brumoso.
  • Si el vaso contiene pequeñas estrellas y está turbio predice tormentas eléctricas (a mi me ha predicho una tormenta y solo tenía las estrellitas)
  • Si aparecen estas estrellas en días soleados de invierno predice nieve.
  • Si hay grandes copos en todo el líquido dependiendo de si es una estación tempada o fría predecirá cielo cubierto o nieve.
  • Si hay cristales en la parte inferior indica heladas o cambio de temperaturas a la baja.
  • Si aparecen hilos en la superficie indica clima ventoso.


Yo era un poco escéptico, pero ayer por la noche mi Vaso de tormentas presentaba cristales en el fondo pequeñas estrellas por todo el líquido y en la parte de arriba hilos y hoy a por la tarde a eso de las nueve en Madrid ha caido un tormentón, el día ha sido ventoso y las temperaturas han bajado.


Referencias (en inglés):


Cómo construirlo.

Sobre FitzRoy

Sobre el vaso de tormentas.

Sobre su interpretación

Reloj atómico

Publicado por Alejandro el 16/05/2008
2008
May 16

Dos de los redactores de Amalagamado tenemos un reloj que se sincorniza por radiofrecuencia con los relojes atómicos de Alemania o Inglaterra, dependiendo de que señal perciba mejor, y sé de buena tinta que el tercero también le gustaria tener uno. Nos gusta decir y presumir en cierta medida, sobre todo a mí, que nuestro reloj marca la hora de forma más exacta que ninguno, como diciendo: Pregúntame a mí la hora. Aunque también están las típicas bromas si se llega tarde a los sitios y tal…


Dejando aparte la parte personal, de lo que quería hablaros es de estos relojes atómicos, en qué consisten y cuán precisos son. El funcionamiento de un reloj atómico evidentemente tiene que ver con átomos, más concretamente isótopos de Cesio 133. Explicado por encima al calentar los átomos de Cesio, éstos, con valores energéticos diferentes pasan a través de un campo mágnetico, posteriormente a través de un campo de microondas y finalmente a través de otro campo magnético. Al final de esto solo se lleva a cabo el conteo de los átomos con el estado energético correcto, que es lo que de verdad forma el reloj atómico. Para los más curiosos, la explicación la resumí de Maikelnai’s y está aún más desarrollada en Wikipedia.


En cuanto a la precisión, el primer reloj atómico (1955) cometía un error de un segundo cada 300 años, mientras que los relojes atómicos más modernos pueden cometer el mismo error en cada 10000 años. La foto que acompaña al post es de uno de los últimos relojes atómicos, nótese su pequeño tamaño frente a los primero relojes atómicos del tamaño de una persona.

El puente de agua

Publicado por Alejandro el 14/05/2008
2008
May 14

Ayer, mientras hacia tiempo para ver el capítulo de House, me llamó la atención un experimento que sorprendentemente hicieron bien en El Hormiguero. A continuación os dejo el vídeo y una pequeña descripción desde Tendencias 21:




Una investigación realizada en Austria ha producido un fenómeno que nunca había sido observado: agua contenida en dos cubetas de laboratorio, separadas un milímetro la una de la otra, y sometida a cargas eléctricas positiva y negativa (con una diferencia de potencial de entre 15 y 25 kilovoltios), se salió de dichas cubetas para unirse entre ellas formando un puente de hasta 2,5 centímetros de longitud durante 45 minutos. Los científicos creen que el campo eléctrico es el que genera cargas electroestáticas en la superficie del agua, provocando el efecto puente.